01/11/10 | El 25 de septiembre de 2010, Merlina Galera se hizo un rodete, se puso unos clips, un poco de gel y vestida con su malla de fondo negro salió a la pedana a ganar. Habían pasado cinco años desde su última presentación en público como gimnasta del Club Quilmes, de Mar del Plata; y sólo cuatro meses desde que decidió volver a entrenar “para moverse un poco”, la excusa que toda gimnasta retirada utiliza para dejar de serlo.

“Todavía no estoy preparada para competir, me falta mucho, pero vamos a seguir a ver que resulta de esto”, aseguraba la joven de 23 años que terminó el profesorado de Educación Física y encontró en la psicopedagogía la continuación de una carrera dedicada a transmitir conocimientos.

En su primer etapa como gimnasta (sería lógico pensar que recién comienza un gran camino en la segunda), Merlina participó en varias copas del mundo, en un Panamericano de Especialistas y en los Juegos Odesur 2002 de Brasil. El día de su regreso compitió en el torneo provincial de la Federación Bonaerense. Lo hizo en el nivel A2 pero poco a poco va buscando un techo más alto.

“La decisión de volver a entrenar hace rato que anda dando vueltas, pero no de competir, como empecé psicopedagogía, no hacía nada de actividad este año y decidí hablar con Lupi (Lucía Lamanda) y Mari (Marina Lamanda) para ver si podía hacer física y moverme un poco; por suerte dijeron que sí”, relata Merlina.

Como también es jueza provincial de nivel B2, volver a los torneos y ver las competencias le despertó “ese bichito que estaba apagado”. Mientras tanto, probó otros deportes e intentó en vano con el gimnasio. “Nada me llenaba”, asegura, sorprendida por poder hacer una serie de paralelas sin interrumpir los enlaces: “Pensar que un mes antes no podía unir ni un kip flotante en la paralela”. 

La decisión de competir

Tras su regreso al club Quilmes, Merlina empezó a trabajar ejercicios de preparación física, después algunos elementos sueltos en los aparatos y así, un mes antes del torneo clasificatorio para el Nacional Federativo, decidió probar.

“No estaba muy segura, tenía mucho miedo de pasar vergüenza”, cuenta entre risas aunque se haya tomado muy en serio el regreso. “Empecé a entrenar un poco más de horas y bueno, salió esto”, dice, en referencia al primer puesto que obtuvo en el provincial. 

Sin embargo, a los 23 años y alejada de la disciplina, las cosas no fueron fáciles. Tenía miedo a su cuerpo: “nunca fui del grupo de las flacas, sino las que se tiene que matar cuidando, pero tan mal no quedé, competí bien, haciendo lo básico que pide el nivel o un poquito menos y el cuerpo de a poquito se me está acomodando”.

Merlina había dejado a mediados del 2005, aunque no tenía un motivo específico, se sentía cansada. “No rendía como antes”, señala y asegura que el cuidado de su cuerpo se había transformado en un problema. 

“Siempre dije que iba a hacer gimnasia hasta que lo disfrute y así fue. Fue súper duro, pasé de entrenar tantas horas a estar libre todo el día, dejé de ir al gimnasio porque no terminé de la mejor manera y un montón de cosas más”, agrega.

Pero fue tan problemático poner fin a esa primera etapa como volver a empezar en la segunda.

- ¿ Qué es lo que más te costó al momento de regresar?
- Tantas cosas. Primero, miedo a que me digan que no; segundo, la reacción de las nenas, y después que no me salgan las cosas de antes. Y es hasta hoy que no puedo creer que no me salgan algunas cosas, soy muy ansiosa, quiero todo ya!

- ¿Cómo es compartir los entrenamientos con gimnastas más chicas?
- Hermoso, la verdad que me divierto mucho. Aparte me aceptaron muy bien. Intento ayudarlas en todo lo que puedo, intento que no cometan mis errores, qué se yo... me parece que soy una nena más ahí adentro. 


Con el paso del tiempo los objetivos van cambiando y hoy, la gimnasta marplatense quiere aprender a ser gimnasta con otra perspectiva de vida. “Lo que más quiero es disfrutar todo lo que no disfruté cuando era más chica... los entrenamientos, las competencias, todo. También quiero ayudar lo que más puedo dentro del gimnasio, a mis profes, a las nenas y divertirme!!!”

Además, en lo formal, su objetivo está puesto en el Nacional Federativo que se realizará en Mar del Plata, cuando ya tenga más tiempo para prepararse y, quizás, probar con el ingreso al nivel élite a fin de año. 

Texto: Ana Cossani / Fotos: personales de Merlina Galera

Merlina, compitiendo para la Federación Bonaerense Merlina, en Brasil, con la Selección Nacional

 Video de Merlina en viga

Video de Merlina en salto

 

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