ESPECIALES BLOG

Sitio realizado por Ana Cossani

 

Nadir Domeneghini, una gimnasta con altura

14/05/08 | El Club Atlético Kimberley de Mar del Plata es una de esas cunas de la gimnasia nacional, de allí salieron grandes gimnastas como las amigas Florencia Salomón y Nadir Domeneghini. Aunque ambas están retiradas ya de la actividad, por distintos motivos, hablar de una implica hablar de la otra y en esta ocasión es Nadir quien cuenta a Juguemos Gimnasia cómo fueron esos inicios.


Por Ana Cossani

“Yo empecé en el club Atlético Kimberley cuando tenía 5 años. Me cambié en el 2000 al Club Quilmes, cuando tenía 10. Los comienzos fueron lindos y me adapté rapidísimo con las profesoras y las chicas porque ya las conocía”, asegura.

- ¿Cómo es tu relación con Florencia Salomón
- La verdad es que con "Flopa" nos conocemos desde que yo tenía 7 años y ella unos 6 años. Es mi mejor amiga. Con ella viví un montón de cosas y las cosas que sigo viviendo,  porque, a pesar de no seguir entrenando nos seguimos viendo y la verdad que le doy gracias al deporte porque así conocí a una persona hermosa, por fuera y por dentro. Con ella aprendí muchas cosas. La verdad que nuestra relación es una de las mejores desde que tengo memoria.

Aunque empezó jugando en el Kimberly, como la mayoría de las gimnastas, Nadir logró ir cumpliendo sus objetivos, mejorando día a día, y superando uno de los principales obstáculos que tenía: su altura. Al igual que Svetlana Khorkina o Svetlana Boginskaya, Nadir debió adaptar las series con ejercicios que fueran mejor con su cuerpo, algo atípico para esta disciplina.

 

Estoy midiendo 1.67 metros, me costaba pero nunca me prohibió nada”, señala.

Junto con Florencia, Aylen González y Solange Pintos integró el Proyecto Nacional 2001-2008, creado por la Confederación Argentina para talentos deportivos. Compartió torneos con Ayelén Tarabini y Sol Poliandri, como los Panamericano de Río de Janeiro del 2006.

-    ¿A qué lugares viajaste?   
-
Conozco El Salvador, Cancún, Estados Unidos, Bélgica, Rusia, Chile, Brasil, Dinamarca. Teniendo a mi mejor amiga al lado, eran viajes de puras travesuras, muchas risas. El que más me gustó fue Cancún, por el paisaje, las playas y el clima. A pesar de que cuando llegamos estaba lloviendo.

Aunque hipnotizaba con sus movimientos en suelo, su aparato preferido era la viga porque – explica – “me encantaba poder lucirme en un palito tan chiquito”.

Su retiro de la gimnasia no fue tan feliz como el comienzo. Una serie de hechos que sólo quienes estuvieron cerca suyo podrían explicar y una lesión importante en un pie fueron los detonantes.

- En un comentario del blog alguien dijo que habías tenido problemas tras tu lesión y que la misma fue porque estabas saltando en una cama elástica... ¿es verdad?
- Yo creo que los chismes vienen y van. A veces inventan cosas. Mi lesión fue en mi gimnasio, empecé a tener una molestia y me llevaron al médico y me dijeron que tenía esguince de tobillo. Nunca pudo ser en la cama elástica ya que nosotras no tenemos ese aparato. Estaba entrenado en doble turno pocas horas antes de viajar a los Juegos Panamericanos.

- Tu despedida de la gimnasia fue una decisión repentina. ¿Qué pasó por tu cabeza en ese momento?     
- No fue una decisión mía, el último torneo se realizó en Buenos Aires, en el Cenard. Fui a competir sólo en dos aparatos, por que iba con esa lesión en el pie derecho. No tuve un torneo cien por ciento, pero a la mayoría de las chicas no les fue muy bien tampoco.          

En esa ocasión hubo algunos desencuentros, versiones cruzadas y diferencias.

-"La verdad que en ese momento me sentí muy apenada, me cortaron las piernas de golpe sin darme un motivo. Yo me desvivía por la gimnasia, era mi pasión, además todo el sacrificio y tantas horas de entrenamiento para que de un día para el otro no pueda entrenar más”, asegura.

- ¿Extrañás la gimnasia?  
- La verdad es que por el momento no, pero en un principio sí, extrañé. Llega un momento en que te cansa. Por ejemplo con la comida, yo creo que eso está en cada uno. No porque hagas dieta vas hacer mejor o peor gimnasta. Eso me molestaba muchísimo.

- La mayoría de las gimnastas dicen que, a pesar del esfuerzo y las cosas que dejaron de lado, volverían a hacer la misma vida, ¿pensás lo mismo?
- Yo creo que la gimnasia es un deporte bastante sacrificado. Yo ya lo viví. Si volvería a nacer, no lo volvería hacer. Preferiría un deporte en grupo.

-  Podrías hacer una comparación entre un día tuyo hace unos años y un día ahora, después de dejar el deporte.

En aquella época me levantaba, desayunaba, entrenaba, venía a mi casa, comía, dormía un rato, volvía al gimnasio hasta la noche llegaba a casa, me bañaba y dormía. Todos los días la misma rutina. Ahora me levanto, desayuno, salgo a correr, como (me cuido). Después tengo escuela porque por la gimnasia yo dejé cuatro años la escuela. Ahora estoy terminando noveno. Vengo a casa, estoy con mi familia, comparto todos los momentos que no estaba con ellos, charlo más con mi hermana y mi mamá, con mis hermanos también… pero son varones! Y después termino en la ducha. Luego a dormir.        

Mis padres me bancaban los viajes, ya que no tenía suerte con la beca. Pero se terminó el sueño… uno entrena tanto tiempo y se prepara lo mejor posible, para los Juegos o el Mundial y me quedé sin nada.

- Vos hablaste de que no querés saber nada con las exigencias del deporte... ¿te cansaste? ¿te arrepentís de algo?

No, la verdad que no. Porque el deporte me dio muchas cosas que ni yo me imaginaba. Como por ejemplo conocer el mundo. Y lo más lindo: representar a la Argentina en otros países.

 

Nota: la deportista marplatense representó muy bien al país en varias ocasiones, por ejemplo al obtener el quinto puesto en suelo en la Copa del Mundo de San Fernando 2007, en los Juegos Odesur de Buenos Aires y en torneos internacionales. En el video mostramos una de sus rutinas, como una forma de decirle gracias y desearle lo mejor.


 

www.juguemosgimnasia.com.ar
2008

Mail