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La gimnasia dijo adiós hasta 2012. Compartiendo el escenario con aeróbica, acrobática y rítmica (que aún no participó de los Juegos), la gimnasia artística se despidió de Beijing 2008. Las mejores estuvieron en escena: Nastia Liukin, Shaen Johnson, Sandra Izbasa, He Kexin, acompañadas por los representantes de masculina y conjuntos locales de danza. El juego de luces fue excelente, la pedana verde, azul, fucsia, las gimnastas como artistas, un camino que muchas eligirán una vez finalizados los Juegos. Otras ya hicieron sus apuestas y aseguran que estarán en Londres 2012, para volver a sentir la adrenalina que sintieron en estos días. Aunque no hubo grandes números (no al menos como el show de Macarena de las Magníficas 7) y algunas imitaciones de grandes showmen como Alexei Nemov, la fiesta se vivió a estadio completo, con aplausos y sonrisas... hasta Londres 2012.


Foto: Beth Tweddle, aunque no tuvo medalla, fue de las más aplaudidas, junto a Oksana Chusovitina, una leyenda de la gimnasia.

Finalmente, Shawn tuvo su momento de gloria. La gimnasta estadounidense Shawn Johnson, que llegó a los Juegos de Beijing como gran candidata, obtuvo el primer puesto en la final de viga con 16.225. En segundo lugar se ubicó Nastia Liukin, que hizo una de las mejores series del torneo en este aparato (16.025). Por detrás, con 15.950, la china Cheng Fei logró el bronce, superando por una diferencia mínima a la rusa Anna Pavlova, que nuevamente quedó fuera del podio por muy poco (15.900).

 

 

Otro oro para china. Contra todos los pronósticos, la gimnasta He Kexin logró ubicarse en el primer lugar de la final de paralelas asimétricas. De esta forma,  la estadounidense Nastia Liukin se le volvió a escapar el oro, teniendo que conformarse con el segundo lugar; una medalla de plata inesperada, principalmente porque la ganadora no fue Yang Yilin, la mejor especialista de china en este elemento. Yang quedó tercera, por encima de gimnastas como la rumana Steliana Nistor, la rusa Ksenia Semenova o la británica Beth Tweddle.

Oro para Rumania y Corea del Norte. Las finales por aparatos tienen un condimento especial: gimnastas que aparecieron muy abajo en la clasificación general y cuyo nombre es casi desconocido pueden llegar a lo más alto del podio. Es el caso de la norcoreana Hong Un Jong (15.650), quien obtuvo el primer puesto en la final de salto, por encima de grandes candidatas como la estadounidense Alicia Sacramone. En segundo lugar se ubicó la legendaria Oksana Chusovitina (15.575) que, con 33 años y gran experiencia logró la medalla de plata, demostrando que la gimnasia no tiene edad. El tercer lugar fue para Chen Fei (15.562), de China, que se cayó en el segundo salto pero obtuvo el bronce gracias a su primer ejecución y una nota de partida muy alta.
La sorpresa (¿tristeza?) vino de la mano del salto de Anna Pavlova, la rusa que figura entre la lista de las preferidas de esta disciplina, hizo un primer salto muy bueno, pero se apresuró a saltar en el segundo, antes de la indicación necesaria, y obtuvo un "cero", que la obligó a olvidarse de la medalla olímpica.

En la final de suelo la competencia fue aún más emocionante. Shaw Johnson fue la primera en pasar y se mantuvo en ese lugar mientras se presentaban cinco rivales. Pero llegó Nastia Liukin, con su serie armónica y apareció el miedo. Recién al ver la nota de su compañera de equipo, Shawn volvió a sonreir... hasta la llegada de Sandra Izbasa (foto) que, aportando la tradición de Rumania y con una serie sin tambaleos, logró el primer puesto con 15.650 puntos, y relegó a la favorita, la pequeña Shawn (15.500), al segundo. El podio lo completó Nastia Liukin (15.425), quien acumula una medalla de cada color en lo que va del torneo.

Foto: Getty Image/NBC 

Nastia Liukin es de oro. En una final emocionante como pocas, la gimnasta estadounidense logró consagrarse como la flamante campeona olímpica y pasar a la historia. Deslumbró en paralelas, fue precisa en viga y elegante en suelo. Y con eso le alcanzó para lograr un total de 63.325 puntos. Su compañera de equipo, Shawn Johnson, se ubicó en el segundo lugar y, detrás de ella, Yang Yilin de China.
La competencia fue emocionante en varios aspectos. La batalla Shawn - Nastia había sido declarada por los principales medios del mundo deportivo. Hubo apuestas y encuestas, fanáticos de todas partes sabían que era una de ellas dos la ganadora. Sin embargo, la medalla de oro que obtuvo China en la competencia por equipos y la primera rotación que no ubicó a las ganadoras en el primer puesto hizo que el minuto a minuto tuviese más adrenalina.

Shawn hizo un gran torneo, la nota de paralelas no fue tan alta como, a juzg
ar por su sonrisa al ejecutar la salida, le hubiese gustado. Y durante todas las rotaciones estuvieron presentes las notas de Yilin, que parecía querer quedarse con el primer puesto.
La última rotación del grupo de las ganadoras fue suelo. Johnson puso todo, porque sabía que se jugaba el oro. Hizo una serie muy buena, precisa, consistente. Pero no fue suficiente, la diferencia que Liukin había sacado con las notas de viga y paralelas habían signado el final. Johnson lo sabía y se notó cuando vio su puntaje (final 62,725 puntos).
Hubo sonrisas, emociones, saludos compartidos. Las lágrimas de Liukin coronaron la noche, cuando ella, la gran ganadora, escuchó las palabras mágicas "Nastia Liukin olympic champion" y subió al podio a recibir su medalla... dorada.

Foto AP

China es campeón olímpico y cambia la historia. El equipo de gimnasia artística femenina de la República Popular de China ganó la medalla de oro en Beijing 2008. En segundo lugar se ubicó Estados Unidos y en tercero Rumania. Las rusas, que comenzaron ganando en la primer rotación, tuvieron serios problemas en viga y suelo, y quedaron relegadas al cuarto lugar.
En el equipo estadounidense, Shawn Johnson (16.000 en salto) y Nastia Liukin (16.900 en paralelas) hicieron un trabajo formidable en todos los eventos donde participaron. Algunas críticas apuntan a las fallas de Alicia Sacramone, en viga (se cayó al hacer un mortal en la entrada) y suelo (cayó en una diagonal). Sin embargo, sus compañeras de equipo también salieron de la pedana y los puntajes de las chinas marcaron la diferencia, principalmente en paralelas, donde el grado de dificultad y una ejecución impresionante las llevaron a lo más alto del podio.

Foto GettyImage

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Foto: Xinhua 

Shawn Johnson. Finalmente tuvo su oro.

 

 

Final de paralelas: ¿Quién es la nueva reina?

 

 

 

 


Foto: Xinhua 

Sandra Izbasa. Rumania logró el oro tan esperado.

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2008

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